Ingeniería busca impulsar un polo tecnológico en la región
Además de comenzar un ambicioso plan de ampliación, el nuevo decano de esa Facultad, Gabriel Gentiletti, comentó que entre los objetivos de su gestión figura la necesidad de desarrollar modelos de transferencia al interior de la propia universidad para que lo producido desde la carrera de Bioingeniería, pueda ser fabricado por una empresa o el Estado y así llegue a la comunidad.
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| Mónica Borgogno
A los propios integrantes de la nueva gestión al frente de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Entre Ríos —que funciona en Oro Verde—, les cuesta tratar de “decano” a Gabriel Gentiletti. Se trata de la primera vez que un bioingeniero ocupa ese cargo académico y quienes lo acompañan, son todos colegas, de ahí la dificultad. El dato no es tan al margen porque la impronta del joven profesional apuesta precisamente a reforzar aún más la difusión de esta carrera, pionera en América Latina y a redoblar esfuerzos para derribar ciertos mitos. “La gente cree que los que estudiamos bioingeniería somos todos genios y lejos estamos de eso”, confesó Gentiletti, no sin risas de por medio, en diálogo con EL DIARIO.
Cuáles son los desafíos por delante para esta Facultad que en 1985 comenzó a dictar esta carrera, por entonces única en todo el continente, fue uno de los primeros interrogantes. “En los últimos años se ha generado una masa crítica de investigadores que hoy nos permite presentarnos a programas de la Agencia Nacional de Ciencia y Tecnología, con lo cual podemos acceder a financiamientos más importantes que los que la propia universidad puede suministrar por las propias limitaciones del presupuesto universitario. Desde 2005 aproximadamente, se están formando plantas de docentes investigadores que ya pueden acceder a estos programas externos”, puntualizó el decano.
La idea —señaló— es articular acciones con grupos de investigación y graduados en vinculación con empresas y el Estado, para potenciar la transferencia tecnológica de lo producido en esta Facultad. Según comentó Gentiletti, uno de los docentes-investigadores del Laboratorio de Ingeniería en Rehabilitación e Investigaciones Neuromusculares y Sensoriales (Lirins) que trabajó en la creación de una plataforma para simulación de aplicaciones robóticas de sistemas Interfaces Cerebro Computadora (ICC)-, recientemente se presentó un proyecto al Plan de Infraestructura Prietex que fue aprobado y a partir del cual, en lo inmediato les llegará “un financiamiento por 1.200.000 pesos para la Facultad de los cuales 900.000 son para construir nuevos laboratorios y el resto, para equipamiento de los grupos de investigación. Los fondos estarán llegando en este año para empezar el desarrollo del proyecto”, informó.
CRECER. Esta apuesta al crecimiento edilicio, es parte del desafío en el que se enmarca esta gestión. No obstante, “no deja de ser complejo porque todo crecimiento en infraestructura y capacidad tiene su impacto en recursos humanos —sea en docencia, administrativos—, mantenimiento, etc. Sí tenemos claro el rumbo en cuanto a volcarnos a la transferencia tecnológica y generar impacto directo sobre la región, la provincia aunque hay ámbitos de nuestras investigaciones que van más allá de la provincia”, remarcó el bioingeniero.
En ese sentido, acaban de firmar un “convenio con el Ministerio de Salud de la Provincia y están trabajando coordinadamente con empresas que surgieron de graduados de esta casa de estudios, tratando de favorecer su instalación en la región y acompañarlas para generar una especie de polo tecnológico basado en la bioingeniería”, detalló.
“La sociedad de la información impone innovación y nuevos conocimientos”, afirmó por su parte el secretario de Extensión, Pedro Tomiozzo que lo acompaña en la gestión. “El caldo de cultivo para generar ese conocimiento está en la universidad y en áreas de investigación que fueron desafiantes como la bioingeniería primero y ahora la bioinformática”, agregó.
El salto cualitativo de la institución, en efecto, apunta a impulsar la creación de más empresas de base tecnológica, generadoras de puestos de trabajo que requieran de personal altamente calificado. El Estado nacional promueve distintas líneas ligadas a fomentar polos tecnológicos, destacaron los bioingenieros, no obstante asumen que desde la Facultad tienen un importante camino por recorrer aún: “Nos falta desarrollar modelos de transferencia en la propia universidad, porque si un grupo de investigación tiene un prototipo tenemos que pensar cómo llega a una empresa. Hay pequeñas experiencias de egresados que hoy conforman Pymes que comercializan sus desarrollos tecnológicos, pero desde aquí se está trabajando en mejorar tanto los criterios como las normativas de modo que los grupos de investigación puedan tener equilibrio entre sus procesos de investigación y transferencia, esté resguardada su propiedad intelectual y que esa transferencia se produzca de forma atractiva para el medio”, aclararon.
“Hasta hace un tiempo no teníamos cosas para transferir, hoy sí y tenemos que saber cómo va a ser la articulación con las empresas que puedan fabricarlos en cantidad, cómo se lo va a proteger, cuestiones que demandan todo un proceso administrativo y decisiones estratégicas específicas”, apuntó Tomiozzo.
Para destacar
Novedades. En la actualidad, a las carreras de Bioingeniería y la Licenciatura en Bioinformática que se cursan en Oro Verde, a unos 10 km. de Paraná, se agrega una carrera de posgrado que es la Maestría en Tecnología Biomédica. Por estos días, la Coneau acaba de aprobar una carrera que se presentó desde la UNER junto con Ciencias Agrarias y Ciencias de la Alimentación y que es un Doctorado en Ingeniería que daría comienzo en el segundo cuatrimestre. Además, la facultad ha presentado la carrera en Telemedicina para enseñar a los médicos herramientas y tecnologías de la telemedicina, cuya aprobación de Coneau se aguarda.
Otros desafíos
Mejorar la relación entre escuelas medias y universidad, es otra de las metas de la Facultad de Ingeniería, pues existe “una tendencia a elegir carreras cortas y no complejas, sumado que la bioingeniería hoy se estudia en otros lugares del país, factores socioeconómicos, que contribuyeron a la disminución de la matrícula de ingresantes”.
Por eso, están reforzando la difusión de estas carreras, sus incumbencias, para que todos tengan la posibilidad de elegir. Vale resaltar que a partir de julio empiezan las charlas en escuelas medias y los cursos a distancia para posibles ingresantes a estas carreras.
Asimismo, están embarcados en la apertura de nuevas carreras y especializaciones para la comunidad y los egresados. “Tenemos 700 graduados de Bioingeniería y este año, es probable que salgan los primeros de Bioinformática. Estamos pensando actividades con ellos para mantener un diálogo más fluido y mejorar el plan de estudios o bien reorientar los posgrados”, comentó el decano.
Fuente: http://www.eldiario.com.ar/textocomp.asp?id=195604














