Un fondo financiará desarrollos en bioingeniería y agroalimentos
Con el aporte conjunto y en partes iguales de 100.000 dólares a un fondo específico, la Agencia de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva y la Universidad de Maryland coincidieron en impulsar proyectos locales de desarrollo en bioingeniería y agroalimentos, que se ubiquen en zonas de interés común. La idea es que el capital sirva para financiar investigaciones científicas, técnicas y académicas que tengan anclaje en la provincia. Interesa sobre todo una Incubadora Internacional de empresas de base tecnológica.
En el Estado de Maryland, ubicado en el noreste de los Estados Unidos, vecino a Washington DC, funcionan unas 60 instituciones de educación superior, la mitad de ellas son públicas. Y la Universidad de Maryland, con la que el Gobierno de Entre Ríos acaba de firmar un convenio de cooperación, acaso sea la más representativa del sistema público universitario del Estado y una de las más destacadas del país.
En respuesta al contacto realizado por el gobernador Sergio Urribarri, cuando en octubre de 2009 se desarrolló la Semana Entrerriana en Estados Unidos, visitó Paraná el decano de la Facultad de Agricultura y Recursos Naturales, Cheng-i Wei, junto a los docentes Saúl Sosnowski, Raymond Miller, Adel Shirmohammadi, William Kenworthy y el argentino José Costa. Aquí los recibieron autoridades de la Agencia de Ciencia, Tecnología a Innovación Productiva, Jorge Gerard y Ana Laffitte, y el director del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, Regional Paraná, Ricardo Amavet.
Las dos jornadas de trabajo sirvieron para que la comitiva confirmara que Entre Ríos es una provincia que produce conocimiento sobre alimentos, más allá de que aún su matriz esté fuertemente atravesada por la materia prima y el agregado de valor sea un horizonte, una meta a alcanzar. Pero, también, para anoticiarse del importante desarrollo en bioingeniería. Estos dos ejes, agroalimentos y biomedicina, serían sobre los que la Provincia y la Facultad podrían trabajar de manera conjunta, apenas se avance la confección del reglamento. La aspiración es que el convenio esté operativo para el segundo semestre de 2010.
De acuerdo a lo establecido en la carta de intención, tanto la Universidad de Maryland como el Estado entrerriano, a través de la Actier, destinarán un aporte inicial de 50.000 dólares cada uno para el financiamiento de proyectos y capacitación de alumnos y docentes en temas acordados en común, los que deberán contemplar como condición que sean ejecutados en el territorio provincial y/o en la casa de estudios. La carta de intención se propuesto como objetivos “afianzar y fortalecer las actividades de cooperación científica, tecnológica y académica de interés mutuo para lograr una mejor prosperidad y crecimiento de las partes”.
BALANCE. “Fueron jornadas de trabajo muy intensas e interesantes en las que se avanzó en distintos frentes. Hubo una agenda muy nutrida donde los científicos estuvieron reunidos con profesionales y científicos del INTA; de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Entre Ríos y otras entidades, compartiendo proyectos en los que creemos que hay oportunidades de avanzar en común”, expresó el subsecretario de Relaciones Internacionales y Comercio, Pablo Zárate.
Agregó que, “como resultado del trabajo, surgió esta carta de intención para avanzar en la conformación de un fondo para financiar proyectos de investigación científico, técnica y académica que tengan anclaje en la provincia y que sean de interés de la Universidad de Maryland”.
Por su parte, el titular de la Actier, Jorge Gerard, destacó que “durante las jornadas de trabajo hubo exposiciones de investigadores y de empresas de innovación tecnológica” y que “como resultado de esta tarea se ha decidido constituir este fondo para financiar las actividades y proyectos que son, no sólo científicos, sino académicos y de formación de doctorados”.
“Les presentamos a las principales instituciones que desarrollan temas científicos y a las empresas de base tecnológica, sobre todo las de Bioingeniería, en la que los docentes extranjeros han demostrado mucho interés porque tienen una incubadora de empresas a nivel internacional”, explicó la vicepresidente de la Actier, Ana Laffite.
Por su parte, el decano de la Facultad, Cheng-i Wei, dijo estar “seguro de que el convenio celebrado permitirá un intercambio de conocimientos y colaboración entre los firmantes, que abarcan tanto los campos biomédicos, agricultura, tecnología y una variada gama de áreas académicas que están incluidas entre los intereses de ambos”.
Según precisó, “el próximo paso es que los entrerrianos puedan instalarse en nuestro campus para conocer en campo concreto cuáles son las áreas de colaboración, no sólo en agricultura, sino en ingenierías, áreas de finanzas y una variada gama de actividades en las cuales podemos colaborar”. Luego, refirió que “la clave será dar un puntapié inicial con el encuentro entre los científicos”, antes de remarcar que “he visto que hay muchas compañías de esta provincia que están trabajando en colaboración con otras universidades y lo importante sería que tengan la oportunidad de compartir los conocimientos y a partir de ahí seguramente surgirán proyectos conjuntos de gran valor”.
Fuente: http://www.eldiario.com.ar/textocomp.asp?id=192206












